No se trata de seguir hablando de boca a boca, al contrario, el mismo ha estado siempre presente entre las herramientas de marketing que todas las empresas tenían a su disposición. Otra cosa es que dada la utilidad que se le dio, se llegase a sacar todo el partido. Por eso, continuamos con el análisis de las variables que componen el paso adelante que ha dado esta herramienta de marketing gracias a Internet. Hablamos de la economía del boca a boca, de otras tres variables adicionales que la componen: Círculo de cercanía, velocidad de transmisión, el contenido enlazado y su política.
Conviene dejar una cosa clara, el Social Media no ha venido para reinventar el boca a boca, de hecho la comunicación usando esta herramienta se sigue dando con mayor frecuencia cara a cara, y aunque el boca a boca sea algo más que el Social Media, lo que no podremos negar es que la aparición y utilización de sus herramientas han permitido avanzar en la forma como llevarla a cabo, y en darle un uso más intensivo, como parte de la economía del boca a boca.
Primero, y entrando ya en las variables reseñadas, porque el número de gente a la que llegamos no se limita a las 150 personas del círculo de cercanía que tiene cada uno (como lo definió Malcolm Gladwell en ‘The tipping point’), hay amigos no desvirtualizados a los que ahora llegamos, que en el mundo offline nunca alcanzaríamos.


Con la llegada de la crisis, las empresas se tuvieron que buscar las habichuelas para encontrar la manera de transmitir sus campañas de marketing al menor coste, llegando al mayor número de personas posibles (dentro de su nicho y con un target bien dimensionado). Pasamos de la época de los anuncios muy costosos, de los diseños alucinantes o de copys caros, a la era de las herramientas de medios sociales como Twitter, Facebook y LinkedIn… Herramientas que están transformando los negocios al acercar al usuario, oportunidades que de otra manera sería complicado que les llegase, en cuanto a calidad del impacto.

