Un mal ejemplo de Social Media: Chase Community Giving

“Solidaridad egoísta“. Es un nuevo concepto que se ha acuñado en los últimos días en la blogosfera de EE.UU. El responsable, el JPMorgan Chase y una ambiciosa campaña de marketing social en Facebook destinada a repartir cinco millones de dólares entre cien ONG. Lo que podía haber sido un interesante caso de uso de redes sociales para promover el trabajo de miles de pequeñas organizaciones se ha convertido en una pesadilla para la reputación del banco. ¿Por qué? sencillo, falta de transparencia.
Chase Community Giving es la campaña que el banco norteamericano lanzó el 15 de noviembre en Facebook, con una mecánica bastante sencilla: los participantes (entidades sin ánimo de lucro) se integran en la aplicación de Chase y solicitan el voto de sus fans, amigos, conocidos, etc, para formar parte del selecto grupo inicial de 100 entidades que reciben 25.000 dólares.
Esa es la primera fase. Ya se ha publicado el centenar de ONG que reciben ese primer premio y que pueden seguir “jugando” en la segunda fase para conseguir el “Gordo”: 1 MILLÓN DE DÓLARES. ¿Cómo? A partir del 8 de enero tendrán que contar su “Big Idea” para gastar ese millón, y del 15 al 22 de enero los usuarios tendrán que votar de nuevo. El que más votos tenga se lleva el millón, las cinco siguientes, 100.000 dólares.
El problema viene cuando tres días antes de que terminase la votación de la primera fase, los participantes dejaron de tener información sobre el número de votos que acumulaban. Tres de las organizaciones participantes en el concurso que, según sostienen, estaban en las primera posiciones, desaparecen del Top100 cuando se publican los resultados finales. Las afectadas, que trabajan en temas “sensibles”, dicen hacer sido eliminadas de forma arbitraria.
El tema explota en la blogosfera y decenas de poderosos bloggers denuncian la falta de transparencia. Nathaniel Whittemore, uno de los más influyentes actores del “Social Media Social” escribe una carta abierta al Chase en la que, además de llamarles de todo, les ofrece algunas de las claves para que no les vuelva a pasar (crear un listado público de votaciones, por ejemplo) y hace un llamamiento para que Pepsi, que ha eliminado su publicidad en la Superbowl para montar una campaña también de marketing social en internet, no cometa el mismo fallo.
La crisis definitiva llega cuando el New York Times también se hace eco del asunto y deja en evidencia la poca transparencia del certamen y de la política de comunicación del Chase. Al mismo tiempo, una de las entidades afectadas pone en marcha una acción de boicot y otros destacados bloggers empiezan a hablar de “Selfish giving”.
No importa que la página del Chase Community Giving tenga más de 1 millón de fans (captados a través de las diferentes ONG), lo que importa es que la organización del certamen ha fallado: no ha dejado claras las reglas del juego desde el principio, ha defraudado la confianza de las ONG y de sus fans y eso ha provocado un buen número de críticas en medios de comunicación y blogs.
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José Antonio Ritoré trabaja en Obra Social Caja Madrid gestionando el portal corporativo y su dinamización y posicionamiento. Puedes seguirle a través de su blog “La regla de William” y en su Twitter.
Trackbacks
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Pedir Transparencia en los Concursos para ONG « Espacio Social
30 December 2009 a las 1:45 pm
[...] egoista”, así es como empieza la descripción que en Territorio Creativo hacen de la última acción desarrollada por parte del JPMorgan Chase Bank en la que pretendía [...]
Zona Zapping 73 – 10 enero 2009 - Interactividad.org
10 January 2010 a las 12:02 pm
Comentarios
A mí me gustaría saber cuáles son esos temas “sensibles” de las ONG que han sido “eliminadas”
30 December 2009 a las 7:20 pm
Hola Nire, extraigo un párrafo íntegro del artículo de New York Times en el que se habla de las tres organizaciones:
“At least three nonprofit groups — Students for Sensible Drug Policy, the Marijuana Policy Project and an anti-abortion group, Justice for All— say they believe that Chase disqualified them over concerns about associating its name with their missions.”
Un saludo
31 December 2009 a las 12:15 am
Creo que veremos más casos de estos en nuestro entorno cuando las empresas de aquí se lancen a los SM. Sus características especiales como el difícil control (en el mal sentido) y la necesidad de transparencia se le atragantarán a más de uno… Saludos.
31 December 2009 a las 1:59 pm
El debate sobre la transparencia seguirá estando abierto en 2010 para las estrategias Social Media, he leído hoy en un blog. en una reciente experiencia, borramos algunos posts comerciales de un grupo FB de una marca para la que hacía deCM, y seguimos la norma de plantearle la situación públicamente al individuo, que digna y automáticamente se dio de baja como fan. Haber borrado sin mas los comentarios habría despertado suspicacias, y podemos comprobar diariamente que esa transparencia no puede sino traer buen karma a las marcas que se atreven a ser así. Lo demás es, en mi humilde opinión, no haber entendido el sentido del SM.
Saludos,
Vicente
4 January 2010 a las 11:24 pm
Hay quien lo llama filantrocapitalismo. Otra forma de hacer lo de siempre -intentar ganar dinero- captando corazones. La transparencia es… otro argumento de venta, creo ;-)
Gracias por aportar este tipo de “susedidos”.
7 January 2010 a las 6:41 am
Definitivamente la transparencia fue el fallo,quisieron ser inovadores… con el modelo antiguo que consistia ocultar información ala gente…haciendo “supuestas promos” donde de el ganador se sabía desde un inicio…no entiende esta gente, que el approach hacia la gente,ya no es el mismo…la forma de comunicarnos ha cambiado..ahora es el consumidor y el usuario quien tiene la ultima palabra.
Felicitaciones excelente post
19 January 2010 a las 12:02 am
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