Starbucks y las patentes de café etÃope
Una tormenta se cierne sobre Starbucks. La cadena de cafeterÃas no consigue llegar a un acuerdo con el gobierno etÃope acerca de un problema de patentes sobre granos de café, de clases muy apreciadas, valiosas en el mercado y producidas en el paÃs africano.
Según informa Fast Company, y denuncia Oxfam, Starbucks trata de impedir desde 2005 que EtiopÃa patente sus clases de café más conocidas, las variedades Sidamo y Harrar, denegando a los cultivadores la oportunidad de obtener unas ganancias potenciales de 90 millones de dólares. Starbucks niega los cargos.
Por un lado, patentar estas clases de café obligarÃa a las empresas a tener que firmar acuerdos de licencia con los etÃopes para poder venderlas, lo que darÃa más poder a los productores etÃopes para fijar los precios. Por otro lado, Starbucks y la oficina de patentes estadounidense opinan que las marcas etÃopes son más bien nombres genéricos para el café y que el patentarlas se volverÃa contra los intereses de los etÃopes.
Según el profesor de marketing Douglas Holt, de Saïd Business School, Universidad de Oxford y antiguo profesor de Harvard Business School, hablamos de hipocresÃa del marketing. Starbucks sigue la estrategia de los productos artesanales, adornando su imagen con “el aura de la producción local tradicional, cafés exóticos producidos por personas que viven apartadas de la vida modernaâ€?. Y el café etÃope contribuye a realzar esa imagen artesana y exótica.
Starbucks ha estado vendiendo las clases Sidamo y Harrar como parte de su lÃnea Black Apron Exclusivesâ„¢, a un precio de 24-26 dólares la libra, muy superior a los cafés estandar que vende por 10-13 dólares la libra. Un productor etÃope obtiene entre 60 céntimos y 1,10 dólares por su cosecha de café.
Todo esto llama aún más la atención si se lee la polÃtica de comercio justo de Starbucks.
ArtÃculo original (y de consumidor indignado) en Fast Company Now.
Comentarios
Gracias por la info, que amplÃa algo que habÃa escrito sobre el tema. Allà disentÃa con Oxfam porque no consideraba que la compañÃa estuviera obligada a hacer el trabajo de EtiopÃa (o de las agencias de cooperación internacional). Slds.
4 December 2006 a las 10:04 pm
Lo peor de todo esto es que cualquier clase de despropósito empresarial se puede maquillar con técncicas de marketing. Pienso que nuestra profesión también se verá afectada y si no tiempo al tiempo.
5 December 2006 a las 10:15 am
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